15 de julio de 2021

10 tips para redactar tus primeras demandas como si fueras el más experimentado letrado

Exhaustivo pero claro, riguroso pero conciso. La redacción de la demanda es un arte que brilla en la pluma del abogado a medida que suma experiencia, pero siempre hay una primera vez: 10 consejos para redactar demandas sin que al juez le parezca un rompecabezas.

Encabezamiento, hechos, fundamentos jurídicos y suplico. Seguramente tienes grabado a fuego la estructura de la demanda que debes respetar, lo que no suele estar tan claro es cómo se debe presentar esa información o el tono de redacción a utilizar.

Existe una práctica jurídica que adora la escritura farragosa. Por fortuna, la abogacía del siglo XXI asume cada vez más que escribir es comunicar, y solo se comunica cuando se habla en el lenguaje del común de los mortales.

No convertir tu demanda en un jeroglífico es el primero de los consejos, y el mejor modo de conseguirlo es escribir oraciones simples y cortas. Parece sencillo, pero no lo olvides cuando estés en faena.

Consejos para redactar la demanda

En la universidad nadie enseña a enfrentarse con la pantalla del Word en blanco, esperamos que estos 10 consejos para redactar la primera demanda te sirvan de inspiración.

  1. Selecciona fuentes fiables

Existen innumerables modelos de demandas, por eso no serás ni el primero ni el último en pedir consejo a San Google. Realiza la búsqueda teniendo en cuenta el órgano al que te diriges, los hechos y temas tratados, pero sobre todo cerciórate de que has dado con una fuente competente y de calidad demostrada.

  1. Escucha (al cliente) antes de redactar

Cada caso es único y en consecuencia cada demanda también es única. Para huir de soluciones estandarizadas y dotar a tu demanda de una viabilidad propia, el mejor consejo es dedicar tiempo a escuchar al cliente. Es fundamental tener una cronología, lo más exacta posible, de la sucesión de los hechos y recabar toda la documentación que pueda aportar verosimilitud.

  1. Identifica los hechos controvertidos y la norma aplicable

Este proceso es básico para el éxito en la tramitación. Debes preguntarte cuál es el procedimiento que marca la ley, identificar los aspectos procesales a incluir en la demanda y qué ley se aplica al procedimiento.

  1. Haz un esquema de hechos y fundamentos

Determinada la viabilidad de la demanda, hay que estructurarla. Por muy bueno que seas, entregarte al frenesí de la escritura puede ser una equivocación sin tener las ideas claras: prepara un borrador o esquema que te permita visualizar los hechos y fundamentos. Te servirá para clarificar qué quieres contar, cómo lo vas a probar y justificar.

  1. Al redactar, respeta la estructura de la demanda

Sabes que la ortodoxia obliga a respetar la estructura de encabezado, hechos, fundamentos del Derecho y el suplico, pero asegúrate  de que la información que ofreces en cada apartado es la adecuada.

  1. Encabezado: identifica correctamente

Además de ofrecer toda la información necesaria es importante hacerlo de forma clara. Lo primero es identificar al juzgado, la localidad y el tipo de procedimiento. Los otros puntos esenciales son citar al procurador, cliente, letrado, las acciones que se van a ejercitar y la persona ante la que se dirige la demanda. En este punto, internet puede ser de gran ayuda.

  1. Hechos: expón de forma rigurosa y documentada

Tu objetivo es explicar y probar los hechos, y cuanto más ordenado y claro seas, más cerca estarás de lograrlo. Suele ser útil hacerlo de modo cronológico, dedicando un párrafo a cada punto reseñable y siempre enumerado con cifras arábigas.

Al final de cada párrafo se debe listar los documentos que acreditan los hechos expuestos. Dado que es habitual no disponer de todos ellos, se debe explicar el documento aportado y el que falta y se va a solicitar, en este caso, señalando si es como dictamen o informe pericial.

  1. Fundamentos: identifica al juez la norma aplicable

Llega el momento de exponer las normas legales relacionadas con el caso, utilizando la misma fórmula que para los hechos: cada uno en un párrafo independiente enumerado en arábigo.

Este es un punto donde el buen letrado suma valor, toma nota: no te limites a citar los preceptos jurídicos de aplicación, busca la norma aplicable a cada hecho controvertido y aporta la jurisprudencia que dé soporte a tus argumentos. Este esfuerzo ayudará al juez a entender tu razonamiento jurídico.

  1. Cada suplico es único: cuida de su estructura

Que todos los abogados sepan de la importancia de exponer ante el juez las pretensiones de la demanda, no impide a muchos cumplimentar el suplico como si de un simple cierre se tratara. Recuerda que no es el trámite final, más bien es la parte esencial de demanda en la que debe quedar claro qué se solicita, cómo lo hacemos y en qué orden. Todo ello debe ser coherente con el contenido de la demanda.

El consejo aquí es estructurar este apartado con sumo cuidado, huyendo de fórmulas estandarizadas, cada demanda es única.

  1. Redacción: el rigor técnico no está reñido con la sencillez

No estas escribiendo una novela, pero cuando una demanda se lee con facilidad resulta más convincente. El éxito en esta tarea pasa por hacer una exposición rigurosa pero redactada de forma clara, sencilla y amena. Para lograrlo es necesario dedicarle tiempo, también, a las labores de corrección.

Recuerda que el camino del éxito del abogado al redactar su primera demanda pasa por oraciones simples y cortas; párrafos que no superen las cinco líneas; los verbos en voz activa, uso amplio de léxico legal sin abusar de la repetición y evitar las expresiones rebuscadas y los barbarismos.

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