Examen de Acceso a la Abogacía: ¡Aún estas a tiempo! Toma nota de las 5 técnicas de estudio más eficaces para prepararlo

Empieza la cuenta atrás, ya no hay tiempo que perder. Prepararse bien y superar el Examen de Acceso a la abogacía del próximo 23 de junio es más sencillo de lo que parece, si aplicas las cinco técnicas de estudio que hemos seleccionado y sigues los consejos de María Burgos, Andrea Mendiola e Isabel Fernández Gil-Viega en un nuevo capítulo sobre Cómo preparar el Examen de Acceso a la Abogacía.

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Para los que aspiran a ser abogados el 23 de junio es una fecha muy importante. Desde la entrada en vigor de la Ley 34/2006, de 30 de octubre, es obligatorio superar la Prueba de Acceso a la Abogacía para ejercer la profesión de abogado y procurador de tribunales. ¿Cómo estudiar y afrontar el examen con éxito?

Está demostrado que utilizar ciertas técnicas de estudio funciona, ayudan a comprender mejor lo que leemos y por tanto a memorizar los conceptos. Sin un método de aprendizaje adecuado podemos releer una y otra vez las leyes que tenemos que memorizar sin fijarlas adecuadamente y no recordarlas durante el examen.

Las técnicas de estudio sirven, entre otras cosas, para aprovechar mejor el tiempo, optimizar el  rendimiento y conseguir buenos resultados. Si las aplicamos bien, no solo aprobaremos el examen, sino que nos servirán en el futuro y nos resultarán muy útiles cuando ejerzamos la profesión.

Por eso hemos seleccionado las cinco técnicas de estudio y aprendizaje más efectivas que puedes poner en práctica para el Examen de Acceso a la abogacía, técnicas que puedes completar con estos tips, claves –basadas en experiencia de Ángel Gende del Río, de Jurista Enloquecido– y los mejores trucos para superar esta prueba, junto a los consejos que comparten María Burgos, jurista –se presenta a esta próxima convocatoria­–; Andrea Mendiola, abogada que superó el Examen en  2018; e Isabel Fernández Gil-Viega, directora del despacho Fernández Gil-Viega y profesora del Máster de Derecho a la Abogacía.

1 – La clave: hacer tests

Similares a la prueba oficial de acceso a la abogacía para ponerte a prueba. El objetivo es sencillo: simular la experiencia que tendrás en el examen, con el mismo número de preguntas y de respuestas (75 preguntas, 50 obligatorias y 25 optativas), mismo formato, etc., consiguiendo de esta forma aclimatarte a las circunstancias a las que tengas que enfrentarte ese día.

Puedes profundizar más sobre cómo preparar un examen tipo test en Educalive y practicar los test de exámenes de la abogacía anteriores con la app Abogacía Test (disponible para Android): “Esa fue una de mis formas de estudiar… Bueno eso y rezar mucho el día del examen por los nervios que tenía”, recuerda Andrea Mendiola.

Así que, manos a la obra. Para empezar puedes elaborar un test por cada tema, intentar resolverlo y después comprobar si las respuestas son correctas. Puedes conseguir los exámenes de años anteriores (están en la Red) para autoevaluarte. En este enlace del Ministerio de Justicia puedes descargarte un plantilla del examen de 2020. Con la práctica te familiarizarás con la estructura del examen y adquirirás la suficiente rapidez y precisión en las respuestas.

Es lo que hacen jóvenes abogadas como María Burgos, que nos desvela su técnica sobre cómo se está preparando el examen: “Yo estoy intentando ser práctica. Sé que es un examen tipo test, que me tengo que fijar en datos muy específicos, muy de tipo de test, como son  los plazos. Y ahí voy a tope”.

Esta misma metodología fue la utilizada por Andrea Mendiola cuando aprobó el Examen en 2018:  “Me leí toda la teoría del manual una sola vez y, a partir de ahí, empecé a hacer las preguntas tipo test”. Para Andrea, la prueba de acceso es como un examen de conducir: “Sí que es verdad que tienes que saber una parte de teoría, pero hay muchas preguntas que, según la formulación, son un poco trampa”.

Isabel Fernández nos recuerda que cada pregunta errónea descuenta un 0,33% de la nota, por lo que recomienda responder al mayor número posible de preguntas: “En los casos que hemos hechos en la Universidad, todos los que habían respondido a las preguntas que creían tener seguras, suspendieron. Nuestro consejo es que hay que jugársela, hay que contestar al mayor número posible”.

@mutuaabogacia 🔥¿Te vas a presentar al Examen de Acceso a la Abogacía? @Andrea Mendiola , María Burgos e Isabel Fdez-Gil ¡te cuentan cómo afrontar este momento clave en el link de la bio! #abogada #abogado #generacionmutualidad ♬ sonido original – Mutualidad Abogacía

2 – Aplicar el Método Cornell de resúmenes

Leer conscientemente y luego, usando tus propias palabras resumir y sacar los datos claves de un tema. El Método Cornell recomienda usar un folio por tema y poner en el área izquierda de la hoja las palabras clave que definan el contenido principal; en el área derecha un breve resumen del tema que estamos estudiando y dejar el cuarto inferior para ampliar los conceptos mediante esquemas. A la hora de repasar estas hojas nos servirán a modo de tarjetas de memorización aprovechando la división izquierda-derecha. Así identificaremos de un solo vistazo los conceptos clave en área izquierda e intentaremos memorizar el tema sin utilizar la información de la derecha.

 

3 – Método SQ3R de lectura comprensiva.

Esta técnica de estudio, también llamada Método SQ3R (siglas en inglés de survey, question y las 3R: read, recite, review) o Método Robinson que te vendrá muy bien para prepararte la parte teórica. Este método consiste en: hacer una lectura rápida del texto a estudiar intentando entender como está estructurado el contenido; anotar las dudas o preguntas que puedan haber surgido; leerlo atentamente y trabajar el tema con mapas mentales, esquemas, resúmenes y otros recursos escritos. Repetir en voz alta los conceptos o ideas principales del material y por último repasarlo para asimilar totalmente lo que se ha trabajado hasta el momento.

 

4 -Elaborar esquemas y mapas mentales

Estructurar la información ayuda mucho a la hora de memorizar y recordar gran cantidad de información. ¿Por qué? Porque al cerebro retiene mejor la información jerarquizada y estructurada, y además al elaborar esquemas, te obligas a leer con mucha atención, asimilando los contenidos y haciendo un importante esfuerzo de síntesis. Como resultado, obtendrás unos materiales sintetizados, muy útiles para memorizar los temas y, sobre todo, para repasarlos. Los mapas mentales funcionan también muy bien. Se trata de, plasmar una gran idea central, que se irá ramificando en ideas secundarias que recojan los principales conceptos de cada tema o sección. Todos los detalles de cómo hacer un mapa mental los encontrarás en Oposiciones.es.

 

5 -Tomar apuntes, lo clásico también funciona

Si eres de los que toma apuntes en clase y luego estudias sobre ellos ya tienes parte del camino recorrido. Mientras coges apuntes estás aprendiendo sin darte cuenta. Si eres de los que suelen pedírselos a otros, todavía estás a tiempo, puedes tomar tus propios apuntes mientras estudias y subrayar los temas. Cuanto más escribas sobre lo que estas aprendiendo mejor se consolidará en tu memoria, ya que en la escritura se utilizan muchas más partes del cerebro que en la lectura y tiene una parte mecánica que nos hace prestar más atención a lo que hacemos.

María Burgos también recomienda esta técnica pero adaptada. “En vez de estudiar páginas y páginas de teoría, mis apuntes están formulados como preguntas tipo test. De esa manera, cuando he llegado al examen he memorizado muchos más datos concretos y he ahorrado tiempo”.

Parar Isabel Fernández Gil-Viega, no hay una fórmula mágica para preparar y superar el examen: “La única manera de aprobar es con esfuerzo y con trabajo”, y con un poco de pasión: “Todo lo que se aprende con pasión acaba gustando”.

 

Técnicas, consejos y algo más

Además de aplicar estas técnicas y consejos, es importante cuidarse durante todo el proceso. No te satures, alterna ratos de estudio intensivo con tiempos de descanso (técnica Pomodoro), mantén tu espacio de trabajo ordenado, despejado, ventilado, iluminado y libre de distracciones (móvil, redes sociales…). Haz uso de técnicas de relajación como  dedicar cinco minutos al día a realizar de respiraciones profundas. Date caprichos o concédete ciertos premios cada hora o cada tema aprendido. Practica algo de deporte y por último duerme bien. Y ¡mucha suerte!

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