10 de enero de 2022

Cómo remontar la cuesta de enero y aprender a ahorrar todo el año

Si tú también perdiste el control con los gastos navideños, no te preocupes, con estos consejos podrás remontar la cuesta de enero e incorporar hábitos de ahorro todo 2022.
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Los excesos de la Navidad los paga tanto la circunferencia de tu cintura como el saldo de tu cuenta bancaria. Si con las cenas, regalos y demás celebraciones se te fue la mano, puede que ahora enfrentes con ciertas estrecheces las próximas semanas.

Te proponemos un plan de acción para superar la cuesta de enero sin tener que apretar el cinturón más de la cuenta. Y, además, te servirá para introducir pautas de ahorro el resto del año.

Plan para superar la cuesta de enero

La mejor noticia es que no hace falta conseguir El libro de los hechizos de Harry Potter, aplicar el sentido común y actuar con previsión pueden ser suficientes para encarar sin mayor dificultad la cuesta de enero.

Cierto es que la coyuntura no lo pone fácil, al susto mensual de la factura de la luz se suma en enero la vuelta a la rutina del trabajo, colegios y las rebajas, primero de moda y luego del hogar, que bien miradas pueden representar más una oportunidad de ahorro que de gasto.

Lo primero: organizarse y mentalizarse

Sin un convencimiento claro, es muy difícil asumir un plan de ahorro. Además de prepararse mentalmente hay que aprender a priorizar los gastos y ajustarlos al presupuesto.

1.      Cero lamentaciones, empieza el año en positivo

Nada de quejas sobre los gastos pasados. Lo primero es empezar el año con buen ánimo, tomando el toro por los cuernos. Es una buena idea empezar por hacer más ejercicio, sin duda, una de las mejores formas de sentirse física y mentalmente positivo.

Y prohibido que la primera carrera sea hasta el probador de la tienda para hacerse con las últimas mallas luminiscentes. Recuerda que trabajamos en un plan de ahorro, basta con ponerse el chándal de toda la vida para salir al parque o colgarse de la elíptica del gym. Mientras lo haces, no estarás pensando en gastar, pero puedes pensar en ahorrar, ya estás preparado para dar el segundo paso.

2.      Haz un listado con tus gastos, y marca las prioridades

Detalla en una lista los gastos que tienes previstos para las próximas semanas. En un primer apartado incluye los ‘gastos de primera necesidad’, como alimentos, pago de suministros, suscripciones y créditos, educación o planes de ahorro… Revisa y comprueba que están todos, y que todos los que están son los realmente imprescindibles.

Dedica a un segundo apartado el listado de ‘otros gastos’. Aquí puedes desgranar los de cuidado personal no imprescindible (aguanta sin ir a la peluquería una semana más), ocio (para cenar un sábado, leer, ir al cine o un finde a esquiar), los de las rebajas de moda o las posibles compras para renovación o mantenimiento del hogar. Cuando finalices, vuelve a repasarlos, seguramente podrás eliminar de la lista más de uno por innecesario o aplazable, a espera de un mes con finanzas más saneadas.

3.      Enfrenta tus necesidades a tu presupuesto

Este es el ejercicio más importante. Haz un reparto de tu presupuesto empezando por el listado de primera necesidad, teniendo en cuenta que algunas partidas como las de alimentación y limpieza ofrecen cierta elasticidad: no cuesta lo mismo comer todas las semanas solomillo que un guiso de lentejas, comprar pescado fresco o congelado. También puede que hayas identificado que alguna de las suscripciones que pagas mensualmente por un canal de TV o club de lectura son totalmente prescindibles.

Con el saldo del presupuesto restante haz un reparto en el listado de ‘otros gastos’. Puedes descubrir que la cena de los sábados puede resultar igualmente apetecible en casa, que necesitas reponer menos pantalones de los que pensabas o que el calzado que tienes es más que suficiente, incluso que la lámpara que heredaste de la tía Feli, tiene un punto vintage que no habías valorado en su justa medida hasta este momento.

Tips para ahorrar en enero y en el resto del año

Ahora que has ajustado el presupuesto a tus necesidades reales, eliminando gastos innecesarios y superfluos puedes mejorar la misión cuesta de enero, siguiendo estos consejos del comprador inteligente.

  • No pagues a crédito. El objetivo es ajustar el presupuesto al gasto sin tener que recurrir a la tarjeta de crédito y, sobre todo, a créditos rápidos al consumo. Recuerda que la regla de oro es no aplazar pagos, lo que en el mejor de los casos sirve para trasladar el problema y prolongarlo en el tiempo y, en el peor, para encarecer innecesariamente tu presupuesto.
  • Revisa tus facturas. No puedes prescindir de gastos fijos como las facturas de luz, teléfono o seguros, pero es probable que puedas reducirlos. Aprovecha la motivación extra de la cuesta de enero para revisar y renegociar tus contratos; puede que tengas más potencia de luz contratada de la que necesitas, o que logres las mismas coberturas en tu seguro del coche pagando un 20% menos.
  • Rebajas, no te precipites. Seguro que la mayoría de las compras previstas pueden esperar al periodo de segundas rebajas e incluso al de saldos. Recuerda que en las webs de los comercios y en los comparadores en línea tienes tus mejores aliados para buscar qué precio es el que más te conviene.
  • Evita el desperdicio de alimentos. Ir al mercado y supermercado con un listado de los alimentos sirve para comprar solo lo que se necesita y además evita tirar comida a la basura: ¿has pensado que con los restos de alimentos frescos que desperdicias podría comer tu familia varios días al mes sin gastar un euro más?
  • Apúntate al ‘batch cooking’. Esta tendencia apuesta por el diseño de un menú semanal que se prepara durante una única jornada de cocinado. Entre sus ventajas está la de ahorrar en consumo de energía e ingredientes, ya que la previsión sirve para racionalizar en la fase de compra de alimentos y utilizar un mismo ingrediente para diferentes platos.
  • Cocina el doble de raciones y congela. Muchos de los platos que preparas pueden ser congelados para ser consumidos en las siguientes semanas. Comprar el doble de ingredientes sirve también para ahorrar dinero y tiempo.
  • Airea las habitaciones sin enfriar la casa. Espera al mediodía para ventilar, a esa hora las temperaturas son menos extremas con lo que la casa se enfría menos y reduces el consumo de la energía necesaria para alcanzar la temperatura deseada, justo lo contrario de lo que tienes que hacer durante los meses más cálidos. Pero durante todos ellos, con diez minutos son suficientes para renovar el aire, y cuando se hace habitación por habitación, mejor no generar corrientes que enfríen innecesariamente el domicilio.
  • Racionaliza el consumo de energía. Ponte un jersey y programa el termostato, no es natural que en invierno puedas sentarte en el sofá en manga corta. Para un mes como enero, la temperatura recomendada es de 21º a 22º grados por el día y sobre 17º en las horas de sueño. Apaga los electrodomésticos que no utilizas.
  • Aprovecha la moda de la segunda mano. El consumidor del siglo XXI ha puesto en valor el reciclado de todo tipo de productos, explora cómo encaja esta tendencia en tus pautas de consumo.
  • Vende lo que no necesites. Devolver al mercado lo que ya no necesitas es la cara B del mercado de segunda mano y la economía circular. Si en enero el presupuesto está muy ajustado, puedes lograr unos ingresos extras vendiendo lo que no utilizas.
  • Ahorra en transporte. Y para finalizar con el plan de ahorro para la cuesta de enero, todo un clásico: recuerda que muchos de los desplazamientos que ahora realizas en transporte privado o público se pueden hacer andando o en bicicleta.

 

 

 

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