Director de Inversiones Mobiliarias en Mutualidad Abogacía

27 de septiembre de 2021

Curvas, pero con confianza

Los mercados financieros parecen adaptarse con razonable calma y no poco sentido común (cabría decir de momento) a las noticias e incertidumbres con las que abrimos la temporada financiera de otoño 2021 y, lo que es más importante, la rampa para el siempre relevante último trimestre del año.
Share on facebook
Share on twitter
Share on linkedin

La realidad es que los focos de incertidumbre, a día de hoy, son muchos y variados. Algunos tienen un sentido eminentemente estratégico: en esa línea, probablemente, lo más relevante sea dilucidar qué forma tomará finalmente la normalización monetaria en EE.UU. y, seguidamente, en Europa. Dicho de otro modo, cómo se hará el tapering. Esto puede tener mucha influencia en el comportamiento de las curvas de deuda y, por ende, en la asignación de activos. No obstante, el mercado muestra un grado de confianza notable en los bancos centrales. Dicho en román paladino, no se espera ningún resbalón, más bien al contrario: hemos comprado el argumento del BCE y la FED de inflación alta, pero transitoria y acompañamiento de los organismos monetarios a la economía…hasta el fin de los días.

El otro punto de incertidumbre lo tenemos en China. El gigante asiático sigue comportándose como un invitado necesario pero incómodo en la cena de las finanzas mundiales: demasiado poderoso para no ser relevante, demasiado opaco para ser de confianza. Seguimos muy pendientes de la resolución del caso “Evergrande”, un shock del que aún desconocemos su verdadero impacto sobre los mercados. Parece poco probable que se convierta en lo que, con tal vez algo de grandiosidad, se ha denominado un “nuevo Lehman”. Adelantar la posibilidad de un nuevo Lehman, probablemente y perdonen el juego de palabras, elimina la eventualidad de que pueda suceder un nuevo Lehman: cuando ocurra esto de verdad, será impredecible o casi, como lo fue en 2008. Por lo demás, si bien es cierto que China tiene una influencia decisiva sobre la economía mundial, no lo es tanto que las finanzas mundiales dependan del crédito inmobiliario en el gigante asiático. En ese sentido, el contagio parece, a priori, razonablemente difícil, si al final se produce un colapso de la descomunal inmobiliaria china.

Aparte de todo ello, la geopolítica sigue siendo relevante: estamos pendientes de la formación de un nuevo gobierno en Alemania, tras un resultado bastante impreciso de las elecciones que suponen la retirada de nada menos que Ángela Merkel. Además, y volviendo a Asia, las tensiones con China se mantienen vivas. En esa línea habría que enmarcar la nueva alianza AUKUS (Australia, Reino Unido, EE.UU.) que, esta vez sí, ha trasladado su tensión a una Francia que se siente maltratada, a cuenta de la no materialización de un mega contrato militar para la fabricación de submarinos para Australia. Un tema, por cierto, interesantísimo, que deja claro dónde están los nuevos focos de poder mundiales. Una pista: no están en Europa.

Todos estos temas, sin duda relevantes, quedan no obstante oscurecidos por dos realidades básicas: la primera, que la pandemia, aunque aún presente, se da por superada, desde el punto de vista económico. La segunda, que la recuperación económica es un hecho y, además, va a continuar siendo pujante durante bastantes meses, apoyada por los fuertes programas en curso de estímulo fiscal y monetario. Es decir, el marco general resulta muy positivo…salvo involución imprevista de una nueva variante Covid o, como siempre decimos, aparición de un Cisne Negro.

Por todo ello, los mercados financieros parecen conducirse con relativa confianza por una carretera llena de curvas. La razón de esta confianza, sin duda, está en la visibilidad macroeconómica, que ha hecho desparecer las nieblas del camino, y en un grado de liquidez presente en el sistema, realmente astronómico, que ejerce la función de un depósito lleno de gasolina súper.

Ello no obsta para que, en algún momento, tengamos que parar nuestro auto para descansar. Hablamos de la famosa y posible corrección. De hecho, es algo que tiene todo el sentido, aún sin que Evergrande o la geopolítica nos obliguen a frenar. Pero lo relevante, que al coche está bien, que tenemos gasolina y que no hay niebla, son variables demasiado importantes como para ser dejadas de lado. En ese sentido, con toda la prudencia que se debe tener siempre al volante, especialmente en este caso con las curvas (de deuda), razonable confianza en que el viaje, a medio plazo, debería llegar a su destino. Que, por cierto, se llama normalización.

¡Únete a la comunidad de personas que ya están definiendo su futuro!

Desaceleración, inflación, China

En el mundo económico, de vez en cuando (y tal vez el actual sea un momento propicio para ello) conviene echar una ojeada hacia atrás para poner en contexto dónde estamos y, sobre todo, hacia dónde vamos. Y es que comenzamos el -permítanme el tópico: cómo pasa el tiempo- último trimestre del ejercicio 2021, en unas circunstancias ciertamente diferentes a como iniciábamos este mismo periodo hace un año.

Leer Más >>