Luis de Angulo, presidente de la Mutualidad General de la Abogacía Española

Luis de Angulo hace un repaso de sus tres décadas en la Junta de Gobierno de la Mutualidad y recuerda con orgullo todos los logros alcanzados por la Institución durante los más de veinte años de su mandato.
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Fotos: Antonio Marcos

“Hemos sabido adaptarnos a los cambios coyunturales”

Es presidente de la Mutualidad General de la Abogacía Española desde 1995. Licenciado en Derecho por la Universidad de Granada y doctor en Derecho por la de Bolonia. Además es catedrático de Derecho Mercantil de la Universidad de Granada, presidente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de Granada y vocal nato del Consejo Consultivo de Andalucía, así como abogado de los Colegios de Madrid y Granada. Fue decano del Colegio de Abogados de Granada (1985-1992) y, desde 1985, pertenece al Consejo General de la Abogacía Española.

Tras estos treinta años en la Junta de Gobierno y veintiuno como presidente de la Mutualidad, es obligado pedirle un balance de la entidad en estas últimas décadas.

A mí no me gusta referirme al pasado, sino al futuro. Los años que han pasado, pasados están, con dos presidentes, Juan Caldés que me precedió, y cinco directores generales, de los que trabajé con cuatro: Pedro Moreno, José Luis Pérez Torres, Mercedes Vázquez de Padura y Rafael Navas. Los que vienen contarán con el buen hacer de los magníficos equipos que se sucederán al frente de la Junta de Gobierno de la Mutualidad, valiéndose de su magnífico personal.

¿Qué diferencia hay entre la Mutualidad que se encontró y la que deja?

En 1985 me incorporé al Consejo General de la Abogacía Española como decano del Colegio de Granada y al año siguiente fui invitado a integrarme en la Junta de Gobierno de la Mutualidad, a fin de utilizar la experiencia adquirida desde 1979 a 1982 como director general de Seguros en el entonces Ministerio de Hacienda.

El control de las mutualidades se había trasladado de la Dirección General de Previsión del Ministerio de Trabajo a la Dirección General de Seguros en el Ministerio de Economía. Ya se nos obligaba a pasar del sistema de reparto al de capitalización colectiva, con provisiones técnicas y matemáticas, similares a las compañías de seguros, debiendo destinar a reservas la totalidad de nuestros excedentes y a mantener prestaciones que no se revalorizaban.

Al acceder a la presidencia en 1995, la Ley 30/1995 imponía el carácter voluntario para los mutualistas e, inicialmente, el sistema de capitalización individual, con refuerzo de las exigencias de solvencia, concediendo plazo hasta el 2000. Sin embargo, nosotros nos anticipamos, sometiendo a la Asamblea de 1996 la plena adaptación a la Ley y el reconocimiento de la voluntariedad.

Y en el 2005 implantamos ya el Plan Estratégico de previsión básica y de previsión complementaria, con cambio del sistema de prestación definida por el de aportación definida. No obstante, se ha permitido a los titulares de los antiguos planes optar por mantener su antiguo régimen, como solo han hecho 530 mutualistas (el 0,30 %) de los 190.892 actuales. Y hoy cada mutualista tiene sus ahorros permanentemente garantizados, y va con su mochila acumulando intereses hasta percibir sus fondos en las variadas formas que se ofrecen.

Interiorizar la cultura del ahorro complementario es fundamental en nuestra sociedad

Además, ¿qué radiografía hace de la evolución de la previsión social en estos últimos años?

Cabe señalar que, desde el 2005 en que éramos 123.325 mutualistas, con unos fondos propios de 9 millones de euros y gestionando 1.804 millones, hemos alcanzado al cierre del 2015 un total de 190.892 mutualistas y unos fondos propios de 266 millones de euros y gestionamos 5.270 millones de euros.

¿Y sobre las formas de ahorro en tiempos de crisis?

Austeridad, austeridad y austeridad. Gastar lo menos posible, cuidando que el ratio de gastos sea cada año un poquito menor. Así el año 2015 ha sido del 0,24 %, frente al 0,27 % del año anterior. Los ingresos han ido incrementándose, lo que deducido el IPC, que este año ha sido del 0 %, nos ha permitido lograr el 5,78 %, que deja un 5,20 % para el Plan Universal.

En su opinión, ¿ha sabido transformarse la Mutualidad a la misma velocidad que este cambio económico y financiero coyuntural?

Ciertamente hemos sabido adaptarnos a los cambios coyunturales, dentro de lo que las modificaciones legales nos han permitido.

¿Considera necesario que nuestra sociedad interiorice la cultura del ahorro complementario?

Interiorizar la cultura del ahorro complementario es fundamental en nuestra sociedad, pero a veces esa cultura ahorradora es difícil para muchos en periodos de crisis.

En cuanto a los jóvenes abogados, ¿qué mensajes habría que trasladarles para que estén preparados ante el futuro incierto?

Hemos de recordarles que no han de quedarse en los mínimos de contratación, sino que, cuando puedan, deben ir aportando fondos para preparar su futuro.

La labor y el tiempo dedicado a la Mutualidad los he visto recompensados por los compañeros y sus cónyuges, que se me han dirigido a mí en expresión de agradecimiento

Cumple su mandato dejando a la Mutualidad en el noveno puesto, según el ranking por ahorro gestionado publicado por ICEA. ¿En qué puesto sitúa usted su afecto por la Mutualidad?

Mi afecto por la Mutualidad ha sido intenso y creo que ha venido marcado durante estos muchos años de mutualismo y solidaridad. Como mis demás compañeros, nunca percibí sueldo o retribución, sino la misma dieta que fijan los presupuestos. Algunos hemos preferido seguir como mutualistas activos, pese a la edad, y ni siquiera cobrar en 2002 la incapacidad permanente en que habíamos incurrido.

¿Siente recompensada la labor y el tiempo dedicados a la Mutualidad marcados por su ejemplo de superación?

Desde luego que la labor y el tiempo dedicados a la Mutualidad los he visto recompensados por los compañeros y sus cónyuges, que se han dirigido a mí en expresión de agradecimiento.

Díganos tres razones por las que merece la pena ser mutualista.

Pensar en el futuro, preparar ese futuro y que cada vez ese futuro pueda ser más venturoso.

¡Únete a la comunidad de personas que ya están definiendo su futuro!

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