14 de septiembre de 2018

Renta fija: qué es y qué riesgos asumimos

¿Eres de los que creen que invertir en renta fija supone invertir sin riesgos? Es una de las creencias erróneas más extendidas, alerta la CNMV.
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Los productos de renta fija, como su nombre indica, son instrumentos con una rentabilidad conocida de antemano, que suele ser más baja que la de otras opciones de inversión. Además tienen un bajo riesgo asociado, por lo que son los preferidos de los inversores más conservadores. Ahora bien, como veremos, no significa que estén exentos de riesgos.

La renta fija son productos representativos de deudas emitidas por las entidades públicas o privadas. Es decir, cuando un gobierno o empresa necesita capital para financiarse, emite deuda, así el inversor al comprarla está “prestando” ese dinero al emisor, convirtiéndose en su acreedor. A cambio, recibirá unos intereses por el capital financiado.

Entre la renta fija pública encontramos las letras del tesoro, los bonos y las obligaciones del Estado, mientras que los pagarés de empresa, bonos y obligaciones de empresas privadas, obligaciones subordinadas, titulizaciones hipotecarias, cédulas hipotecarias y cédulas territoriales corresponden a renta fija privada.

Rentabilidad

En general, los productos de renta fija suelen tener un plazo determinado y una rentabilidad conocida de antemano o derivada de una fórmula, pero nunca negativa. Es decir, a su vencimiento es muy probable recuperar al menos el 100 % del capital invertido.

Ese interés puede estar fijado de forma exacta desde el momento de la emisión hasta su vencimiento o estar referenciado a algún indicador (como el Euribor o el IBEX 35) o a la evolución de una cesta de acciones.

Tres riesgos principales

La CNMV advierte de que cualquier producto de inversión conlleva un riesgo, en mayor o menor medida. En el caso de la renta fija distingue tres riesgos principales:

  • Riesgo de mercado: es el riesgo de que los valores coticen por debajo del precio que pagamos por ellos. El precio de los títulos de renta fija depende en gran medida de la evolución de los tipos de interés, de las condiciones de mercado y de las condiciones económicas generales.
  • Riesgo de liquidez: es el riesgo de que, en el momento que queramos vender el título de renta fija en el mercado, no encontremos quien quiera comprarlo; es decir, no podamos venderlo.
  • Riesgo de crédito: es el que asumimos de que la entidad que emite los títulos de renta fija no devuelva el dinero a sus inversores. Este riesgo es valorado por diferentes agencias de calificación que otorgan una nota a la empresa o Administración pública que quiere emitir deuda y financiarse de esta manera.

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