“Si el Derecho está bien hecho, corrige esos defectos que la propia sociedad no puede” – Entrevista a Marlen Estévez

El 8M es una fecha anotada en rojo en el calendario mundial. El Día Internacional de la Mujer enfrenta a la realidad del espejo a una sociedad que se gusta ver como igualitaria, pero la imagen devuelta no siempre es la deseada. Mujeres como la abogada Malen Estévez Sanz, Directora del Departamento de Litigación, Mediación y Arbitraje de Roca Junyent. Fundadora y presidenta de Women in a Legal World (WLW), que luchan para que lo antes posible ese reflejo sea el de la igualdad de género real.
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Autor: Raúl Alonso

“Se avanza, pero lento. Sin embargo, cada vez hay más concienciación en la sociedad y las empresas, y eso es un motivo para estar contentos. Ahora queda lo fundamental, que ese voluntarismo se materialice en datos reales, y todos tenemos la obligación de medirlo”. Marlen Estévez Sanz, hija y nieta de abogados y socia de Roca Junyent es una profesional comprometida con esa acción transformadora, y también con la vigilante de quienes aspiran a una sociedad más igualitaria.

Con ese objetivo fundó la asociación Women in a Legal World (WLW), que agrupa a mujeres juristas: “No sabía bien qué iba a salir de ahí, pero estaba convencida de que cuando juntas talento, este eclosiona y explota como una bomba de relojería”. Una propuesta que lleva tres años visibilizando a la profesional del mundo jurídico en su realidad laboral.

Según el CSIF, la COVID-19 ha profundizado en la brecha salarial hasta el 23%, un nivel que no se veía en España desde 2013: ¿por qué el sueldo de la mujer es más frágil?

Ya lo dice el Foro Económico Mundial en su informe sobre Brecha de Género de 2018, quedan 200 años para que haya una paridad real a nivel salarial entre hombres y mujeres, y yo me niego a aceptarlo. Los últimos gobiernos han dado pasos hacia delante, legislando en ese sentido: Ley Orgánica de Igualdad, Real Decreto de medidas urgentes para garantía de la igualdad de trato y de oportunidades entre mujeres y hombres en el empleo y la ocupación,

Rea Decreto de Igualdad Retributiva, y ahora desde las empresas tenemos que seguir trabajando para que se visibilicen los cambios.

 

Sin embargo, en la España del siglo XXI cuesta ver en desventaja de género a una profesional reconocida, socia de uno de los despachos de referencia en España…

El techo de cristal, para muchos el techo de acero, es innegable, y estará ahí mientras se conjuguen una serie de factores. La educación es clave, también se requiere de un cambio cultural y de un cambio en nosotras mismas, es decir, si se quiere promocionar, hay que dar un paso hacia delante. Para hombres y mujeres es duro estar en una primera posición, conlleva mucho sacrificio personal, y también familiar, por eso, este paso tiene que ser una decisión consensuada dentro de la unidad familiar. Todos debemos hacer examen de conciencia: los que están en los puestos directivos, y están fichando, tienen la obligación de abrir los ojos y mirar más allá de los nombres que siempre salen; los headhunters de poner otros perfiles más diversos sobre las mesas; y los periodistas de ampliar el abanico a la hora de llamar a expertos para dar su opinión. Las organizaciones están demandando esa diversidad a todos los niveles, y si queremos que pasen cosas distintas, tenemos que hacer cosas distintas.

 

¿Cómo se ve desde WLW la situación de la mujer letrada?

Afortunadamente a día de hoy hemos roto prácticamente la barrera de “la primera mujer presidenta”, “la primera mujer decana”….  Ya ha habido muchas ‘primeras veces’ y ahora queda que lleguen muchas segundas y terceras, la cuestión es que no podemos perder talento de ningún género como sociedad y como empresarios, si no perdemos todos. En los despachos la situación sigue siendo complicada, las mujeres socias no llegan al 20%, cuando la realidad es que en la base hay más mujeres que hombres. A nivel de la Administración pública, los números son otros, pero obviamente no estamos cerca de una igualdad real. También es cierto que a las mujeres les cuesta, en ocasiones, visualizarse en esas posiciones, y desde la asociación  tratamos de dar ahí ese empujoncito que es a veces tan necesario.

 

¿Qué pueden hacer sus colegas abogados para ser parte del cambio?

Creo que una persona lo da todo, cuando lo percibe como algo propio. Por eso considero que los abogados tienen también que comprometerse sinceramente con el reto de la igualdad y ponerlo en sus agendas. Tenemos que dar un paso adelante y ser capaces de detectar los sesgos relativos a las cuestiones de género que todos sufrimos y que a veces, simplemente, no vemos. Por ejemplo, en el caso de que en un proceso de promoción o de contratación no aflorase ni un currículo de una mujer para cubrir un puesto hay que preguntarse por qué. No estamos haciendo bien nuestro trabajo cuando no somos capaces de contemplar todo el talento que hay a nuestro alrededor.

 

Han participado en la I Consulta pública previa de la Carta de Derechos Digitales SEDIA: ¿es posible avanzar en un ecosistema nuevo con perspectiva de género?

Es posible y es necesario. Hay mucho que hacer para crear inteligencia artificial sin sesgos, y en ello estamos trabajando desde la asociación, es clave que este ecosistema nazca sobre un cimiento de igualdad.

 

¿El teletrabajo es un avance en favor de la mujer trabajadora o puede convertirse en una trampa?

El teletrabajo puede llegar a convertirse en una trampa si no se reparten equilibradamente las tareas en casa. Tenemos que apostar por la corresponsabilidad, un reparto de tareas real de tareas entre hombre y mujer, si no corremos el riesgo de que el teletrabajo fomente la  desigualdad.

 

¿Qué papel puede y debe jugar el Derecho en una sociedad que aborda un importante proceso de cambio?

El Derecho tiene la capacidad de transformar la sociedad y al mismo tiempo se adapta a ella. Muchas actividades nuevas hay que dejarlas fluir para que puedan adquirir forma y luego regularlas, si las regulamos antes de tiempo no se desarrollarán en su máxima extensión. El papel del Derecho es transformador, porque si se regula correctamente corrige esos defectos que la propia sociedad no puede corregir por si sola. Además, el Derecho no es inmóvil, ya que las normas deben interpretarse atendiendo a la realidad de un  momento concreto. Por eso, y esto lo aprendí de Miquel Roca, todos los juristas tenemos la obligación de leer el periódico a diario: debemos estar en el mundo para poder interpretar las normas adecuadamente y dar un asesoramiento ajustado a los tiempos en los que vivimos.

 

Inevitable hablar de pandemia y crisis, ¿cómo está afectando al sector de despachos?

Esta pandemia nos ha afectado a todos a nivel personal, profesional y emocional. Pero es un momento de oportunidades, se van a recolocar los players en el sector, y hay que reinventarse, repensar estrategias para saber hacia dónde vamos y dónde queremos estar. A nivel estratégico es un momento muy interesante.

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